Desde
hace ya más de cuatro años, esta red social de microblogging que cuenta
con más de 200 millones de usuarios se ha topado con grandes problemas
en cuanto a privacidad.
El debate actual se está centrando en la
gran facilidad que tiene un usuario para suplantar cualquier identidad.
El último caso más sonado ha sido el de Rupert Murdoch, que debido a un
error de la red social y de la propia empresa del gran magnate
australiano, se validó una cuenta presentándola como auténtica.
Transcurridas
las primeras 48 horas, se percataron del error y Twitter pidió
disculpas por el fallo insistiendo que mantendría en secreto sus
sistemas de control sobre falsas identidades.
Debido a los
grandes y continuos problemas sobre la poca protección del sistema,
Twitter decidió en estos últimos años que, como empresa, será ella la
que evalúe la fiabilidad de las cuentas.
Y es que, actualmente,
no hay una legislación concreta para redes sociales, sin embargo en caso
de suplantación de la identidad se puede recurrir a las leyes generales
de la protección de datos a través de una denuncia ante la Agencia
Española de Protección de Datos (AEPD).
Por su parte, la AEPD ha
comentado que en los últimos años sí es cierto que se ha registrado un
incremento en las reclamaciones relativas a la difusión de datos
personales por Internet sin consentimiento previo. Sobre todo estos
casos se han dado en el ámbito de las redes sociales, portales de
contactos, etc.
Es más, si hacemos un pequeño recordatorio, el
año pasado la Agencia multó con 2.000 € a una joven por suplantación de
identidad en la red Badoo y también otro caso en el que la Audiencia
Provincial de Segovia debido a la creación de un perfil falso en Tuenti,
se condenó a unas chicas con 200 euros de multa y una indemnización por
daños morales de 12.400 €.